jueves, 22 de noviembre de 2007

Entrega transposición: la peor del año

El video puede ser visto en el blog de Julieta.

AGREGADO 25/12/2007: ¡Y también acá!


Antes que todo se agradece a todas las personas que colaboraron muchísimo en este tp. Fuimos nosotros quienes no lo supimos aprovechar.

Creo que lo que más nos jode de esta entrega es que sea la última y la peor, pero suponer que uno tendría que hacer los tps cada vez mejor sería un error, porque no son todos iguales. Pero eso no nos justifica de pifiar tan fiero en el último tp.

Creo que la autocrítica vendría por acá:

1. Yo estuve bastante ausente en la etapa de decidir qué hacer, con lo cual comenzamos a trabajar la idea muy sobre la hora.
2. Además de mis ausencias, no hubo buena comunicación dentro del grupo. En la etapa de la post-producción no hubo buena coordinación a la hora de resolver los problemas bien vistos en la pre-entrega: de las dos formas que pensamos para mejorar el tp no aprovechamos ninguna.
3. Si bien la idea era buena y el guión era adecuado, su realización nos excedió en muchos sentidos.

Pero no todo son cosas malas. Creo que lo bueno está en que más o menos captamos de qué se trata Buñuel.

¿Y qué hubiera propuesto al grupo desde lo que tenemos? Concretamente no lo sé, pero imagino que tal vez se pueda volver a contar lo mismo pero desde una perspectiva más "perro andaluz" y menos "Belle de Jour", recurriendo a nuevas imágenes (y el otro día hablando con Julieta caímos en la cuenta de que la cosa televisiva es más Buñuel en México, que nos recuerda mucho a las telenovelas).

Resumiendo, según creo yo y desde la perspectiva de un primer año: con Buñuel, bien. Con el transponer, digamos que bien. Con el trabajo grupal, regularcito. Con la realización, bastante mal.

No nos faltó tiempo. Lo que nos faltó fue ritmo, bailamos muy mal.

martes, 20 de noviembre de 2007

Revisando a Dalí

Está bueno ponerle rostro a la transposición: Luis Buñuel por Salvador Dalí.



Trabajaron juntos en Un perro andaluz y La Edad de Oro. Esto de nombar a Dalí me deja más en claro que el surrealismo en pintura no es igual al surrealismo en cine. Y tampoco lo es en Buñuel en 1929 o en 1977. Y también cambia mucho de 90 minutos a 3.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Esquicio sueños

Esquicio sueños, parte 1.
2 sueños,
1. Hace muchos años ya...
Es de noche pero hay buena luz de faroles. Estoy en un jardín que en parte es la casa de la abuela de Eugenia (una amiga) y en parte el de la casa de mi abuela.
Voy corriendo por el jardín pisando en las baldosas. Acá siento que es la casa de la abuela de Eugenia.
Finalmente llego a la puerta. Un auto negro antiguo, estilo un Ford de los '50 arranca y se va. Habían secuestrado a un primo mío (no sé cuál).

2. Hace unos meses...
Es de día, la esquina de mi ex-colegio (casi tal cual). Adoquines, baldosas de esas que cuando los chicos llevan la mochila con rueditas dan ganas de matarlos. En los cables de la luz, en un árbol y en el edificio había muchos gatos, como palomas. Cruzo la calle y veo uno que tiene todo el pecho despellejado, en carne viva. Siento que se va a morir y que sufre mucho, así que me apuro porque sé que si me quedo lo voy a querer curar, llevar al veterinario, etc.... pero sigo caminando, más rápido.

Esquicio sueños, parte 2.
1.
Es de noche pero un farol ilumina bien el lugar. Estoy en el jardín de la casa quinta de la abuela de Eugenia. Eugenia es una compañera mía del colegio y también mi hermanastra. Voy corriendo en una dirección.
Corriendo, pisando sobre unas baldosas, llego a otra parte del parque. Esta parte ya no es el jardín de la abuela de Eugenia, sino el de la casa de mi abuela. Estoy en la parte delantera de la casa y puedo ver la calle. Allí un Ford negro de los años 50’ arranca y se va, llevándose a un primo mío, pero no logro distinguir a cuál.

2.
Es de día en la esquina de mi ex colegio, me falta cruzar la calle para llegar.
La calle es de adoquines y la vereda de baldosas cuadradas color beige. En la esquina hay un árbol que supera en altura a los cables de luz. Y en el árbol, en los cables y en las ventanas y techo del edificio del colegio veo que está lleno de gatos, como si fueran palomas.
Cruzo la calle y veo, en una rama del árbol, un gato negro que tiene todo el pecho despellejado, con el cuero colgando, y en carne viva. Si bien se mueve y se limpia, la herida es muy grande. Imagino que algunas moscas ponen huevos, y las larvas le comen la carne. Imagino que camina y pierde el equilibrio. Lo miro y me esfuerzo para no llorar. También imagino que espero a que baje, lo agarro y lo llevo a un veterinario, que le cose el cuero que le cuelga y le ponemos una pomada. Sigo caminando, más rápido y sin mirar.

Esquicio sueños, parte 3.
Eran lajas, no baldosas. Son fotos de la casa de mi abuela, uno de los espacios del primer sueño.



Bonus track
Van de bonus algunas cositas. Por un lado, algunos sueños (o tal vez no) de películas de Buñuel. Creo que debo los subtítulos de alguna. Más abajo otra cosa tal vez sueño de la película Mi vecino Totoro, y algo similar de Tumba de luciérnagas (esta última de Isao Takahata, socio de Miyazaki en Studio Ghibli).

(Para esclarecer la situación: Sobre Mi vecino Totoro, en una escena que colgué hace un tiempito, Totoro da a las chicas un paquetito. ¡En el paquetito había semillas! Y las chicas las plantaron con mucho entusiasmo y expectativas. Y sobre Tumba de luciérnagas debo decir que es la película más triste que vi en mi vida... lo que dejo es sólo el principio del filme.)


Hasta la mesa de Buñuel (incluida)

La mesa sobre Luis Buñuel.

Están sentados, de izquierda a derecha: Viridiana, Ese oscuro objeto del deseo, Belle de Jour, Ensayo de un crimen y Los olvidados.


Entre el día de la mesa y desde el post anterior decidimos que nuestro artista va a ser Luis Buñuel (sí, así de redundante soy). Quedaron afuera muchísimos, entre ellos Hayao Miyazaki.

Y de Miyazaki me acordé mientras leía el 1er manifiesto surrealista: "la trama de adorables inverosimilitudes exige una mayor finura espiritual que la propia de muchos adultos".

Sobre la mesa, digo lo que se dijo en clase: que intentamos rescatar algunos elementos de la poética de Buñuel. Por un lado, aquellos referidos a temáticas recurrentes: almuerzos y cenas, burguesía, iglesia católica, etc. Por otro, objetos o situaciones que Buñuel hace que signifiquen de una manera particular: cargar un saco, atrapar un ratón o una mosca en la bebida en Ese oscuro objeto del deseo, los planos de las piernas en Viridiana, una paloma en Los olvidados (pero también en Viridiana, en la Edad de Oro y en otras películas más), etc.

lunes, 8 de octubre de 2007

Entrega del tp La Cosa.

Muchísimos agradecimientos a Debbie, a Mario y a mi tía Claudia. También a mi abuela y a mi tía Julia que les rompí las bolas con lo de las sábanas que no usamos.



Para este trabajo no postee mucho a pesar de que había bastante para postear. No me voy a poner al día con todo el proceso pero voy a destacar un par de cosas a modo de síntesis.

1. En comparación con la primera idea, todo lo principal (al menos desde el punto de vista del argumento) cambió. Cuando la hablamos con Gabriel nos dijo que no es pecado no tener una buena idea (¡que elegante!), pero igual le dimos para adelante tratando de no pecar con una mala realización, tal cual nos aconsejó Gabriel. Pero como nos estabamos preparando una estancia demasiado larga en el purgatorio, cambiamos de idea.

2. La nueva idea le surge a Julieta luego de varias horas de parálisis mental (el grupo entero) y 5 cuadras a pie por Villa Crespo. No hay que resignar, sólo ventilarse un poco.

Creo que con esto estoy. Le vuelvo a agradecer a Debbie que se bancó horas de ¿en dónde ponemos la cámara?, ¿cómo iluminamos esto? ¿qué carajo hacemos? y otras tantas decisiones épicas.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Esquicio Hopper

Costó entrar, molestó salir. Estaba linda la 301.






















martes, 11 de septiembre de 2007

Viento

Muchas veces me cuesta conectarme con el tema o con las ideas. Por lo general trato de empezar con partes de películas, fotos o cuadros.

En este caso, el viento. Uno de los lugares donde me tengo que enchufar. Hice un pequeño rastrillaje y lo puse en el resumen que a continuación presento. Originariamente era para ver con mis compañeras de grupo, pero luego llegó a la clase y algunas observaciones de Eugenia sirvieron para profundizar en el tema. A continuación, desde mi memoria.



El primero es de Kurosawa, de la película Yume (Los sueños). Les debo el sonido. En este primer caso está interesante como vuela el espectro, al final de la escena. Una imagen, es algo.

El segundo corresponde a Cuadecuc, vampir, de Portabella. Si bien no hay viento, acá la cosa es ver algo desde la velocidad. Como una subjetiva, pero mirando al costado. Es raro, porque es más fácil pensar un travelling desde el viento siguiendo algo, o el viento recorriendo algo, que el viento pasando cosas (algo así como una subjetiva del viento, si se permite).

El siguiente fragmento también es de Portabella y es de la película Pont de Varsovia. Pido disculpas por la pésima calidad de la imagen (que acá es la peor de todos los fragmentos). Acá el viento, la arena, el mar picado, etc. cobran un significado mayor (o sirven para significar de una manera distinta). Son amigos que discuten sobre arte y política. El resto de la argumentación (incluyendo el final) está en otras escenas (igual este pedacito está muy interesante). Para el caso, dudo que esta charla hubiera sido lo mismo tomando un café todos cómodos en un bar de Palermo.

Volvemos a Japón. Onibaba, de Kaneto Shindô. Viento, paisaje agreste. Un campo de cortaderas, juncos o alguna otra cosa que crece alto. En la primera parte el movimiento es lento, pesado. Hace calor, humedad. La chica joven se levanta, va a ver a su amante. La más vieja, su suegra (o ex suegra porque su hijo falleció en la guerra) algo sospecha y la va a seguir ¿Pero lo hace por la esperanza de que su hijo en realidad no haya muerto o ella también está caliente con aquel hombre? Este fragmento tiene algo más que es muy interesante, que es el sonido. El movimiento y el sonido de algo como cañas que se quiebran o se ponen tirantes, junto con una nota baja y un par medias generan el ritmo de la escena; más tarde la respiración de las muchachas… Luego puse una segunda parte, ya más cerca del final. Hay tormenta. Está claro que los ánimos están cambiados. La vieja va a hacer todo lo posible para que la chica no vea más a su hombre…

Y la tormenta sobre la vegetación me recuerda a un filme que ya cité antes (y que todos vemos en LAC). Apuntes para una orestía africana. Onibaba comienza con una música de tambores muy étnica y luego entra un saxo, convirtiendo lo étnico en jazz. Apuntes… también tiene vegetación y jazz. Y viento. Un viento y vegetación que tienen nombre: Erinias. En este fragmento el viento ya no es ni el clima propio de un lugar ni una metáfora del particular momento que viven los personajes, sino que es un personaje más.

Esta es una mirada rápida sobre algo de viento en varias películas. Lo más importante es que ayuden a crear algo, la situación y la cosa. Robando y adaptando. En nuestro trabajo el viento no va a ser el clima propio de un lugar, aunque esperemos que sirva para generar alguna imagen. Sí deseamos (estoy seguro que todos en el grupo lo deseamos) que sea el otro protagonista de la situación (si no nuestro trabajo va a estar mal) y además me pregunto si debería funcionar como metáfora o indicio de algo que no se ve, de algo más, de una cosa, una cosa que…

jueves, 6 de septiembre de 2007

Inauguración rediseño de blog

Presento un rediseño del blog que espero no me pudra rápido. Todavía faltan algunos ajustes que realizar, pero lo base está...

Ahora, un slideshow para festejar.

martes, 4 de septiembre de 2007

Fragmento de texto (2), La cosa (1)

Nuevo ejercicio: una situación (aka La cosa). Primera aproximación con fragmentos de textos y de películas.

Textos: el lunes que pasó llevé los siguientes:

1. Úrsula K. LeGuin: Los que abandonan Omelas.


En los cimientos de uno de los hermosos edificios públicos de Omelas, o quizá en en el sótano de una de las amplias moradas, hay un cuarto. Tiene una puerta cerrada con llave, y ninguna ventana. Un tajo de luz polvorienta se filtra entre las hendijas de la madera, después de atravesar una ventana cubierta de telarañas en alguna parte del sótano. En un rincón del cuarto hay un par de estropajos, duros, sucios, hediondos, junto a un balde oxidado. El suelo es mugre de los sótanos. El cuarto tiene tres metros de largo por dos de ancho: una mera alacena o galpón en desuso. En el cuarto está sentado un niño. También podría ser una niña. Aparenta seis años, pero tiene casi diez. Es débil mental. Tal vez lo es de nacimiento, o quizá lo imbecilizaron el miedo, la desnutrición y el descuido. Se escarba la nariz y de vez en cuando se palpa los pies o los genitales, mientras está acurrucado en el rincón más alejado del balde y los astropajos. Le parecen horribles. Cierra los ojos, pero sabe que los estropajos están todavía allí; y la puerta tiene llave; y la nunca viene nadie, exepto que a veces -el niño no comprende el tiempo ni los intervalos de tiempo-, a veces la puerta cruje horriblemente y se abre, y entra una persona, o varias personas. Una de ellas quizá se acerque y patee al niño para obligarlo a levantarse. Las otras nunca se acercan ysino que los observan con ojos aprensivos y asqueados. Le llenan apresuradamente el cuenco de comida y la jarra de agua, cierran la puerta, los ojos desapraecen. La gente de la puerta nunca dice nada, pero el niño, que no siempre ha vivido en ese cuartucho, y puede recordar la luz del sol y la voz de la madre, a vedes habla. "Me portaré bien", dice. "Por favor, qujiero salir. ¡Me portaré bien!" Nunca responde. Antes el niño pedía ayuda a gritos durante la noche, y lloraba mucho, pero ahora sólo emite una especie de quejido, "eh-haa, eh-haa", y cada vez habla menos. Es tan raquítico que no tiene pantorrillas; le sobresale el vientre; se alimenta de medio cuenco de cereal y grasa por día. Está desnudo. Las nalgas y los muslos son una masa de úlceras infectas, pues está continuamente sentado sobre sus propios excrementos.

2. Philip K. Dick: ¿Sueñan los andorides con ovejas eléctricas?

-Mi marido...-empezó la señora Klugman; pero en ese punto Isidore, que había terminado de afeitarse, entró a la habitación y apagó el televisor.

Un silencio que emanaba del suelo y de las paredes y parecía generado por una vasta usina lo golpeó con tremenda energía. Brotaba de la moqueta gris en jirones, de los utensilios total o parcialmente destrozados de la cocina, de las máquinas muertas que no habían funcionado en ningún momento desde que Isidore había llegado. Rezumbaba de la inútil lámpara de pie del cuarto de estar, combinándose con el que descendía, vacío y sin palabras, del cielo raso manchado por las moscas. En realidad, surgía de todos los objetos que tenía a la vista, como si él -el silencio- se propusiera reemplazar todos los objetos tangibles. Por eso no solamente afectaba sus oídos sino también sus ojos: mientras contemplaba el televisor inerte sentía el silencio como algo visible y, a su modo, vivo. ¡Vivo! Con frecuencia había percibido antes la severidad de su cercanía: cuando llegaba, irrumpía sin delicadeza, evidentemente incapaz de esperar. El silencio del mundo no podía refrenar su codicia. Y menos ahora, cuando ya casi había vencido.

Se preguntó entonces si las demás personas que se habían quedado experimentaban el vacío de la misma manera. O bien esto podría deberse a su peculiar identidad biológica, una degeneración determinada por su inepto aparato sensorial. Vivía solo en ese ruinoso edificio de mil apartamentos deshabitados que, como todos los demás, se derrumbaba de día en día en un deterioro entrópico creciente. Finalmente, todo lo que había en su interior se fundiría, sería idéntico e irreconocible, mero desecho amorfo, kippel apilado hasta el cielo raso de cada apartamento. y después el edifico mismo perdería su forma y quedaría sepultado bajo el polvo ubicuo. En ese momento él, naturalmente, estaría muerto. Éste era otro hecho que resultaba interesante de prever mientras permanecía en esa lamentable habitación, a solas con el silencio mundial que imperaba omnipresente y sin pulmones.


Y finalmente, una escena de Mi vecino Totoro



No sé bien porqué las elegí. En parte porque había que elegir algo, así que busqué lo que me gusta. Traté de recordar algo (con los libros) pero no pasó nada. Me puse a revisar lo que fue apareciendo. Los que abandonan Omelas lo había leído un amigo hace poco y me dijo que le había gustado mucho, pero yo no me acordaba nada. Me puse a leerlo nuevamente. No lo puedo explicar, pero tiene cosa. El de Dick creo que también, pero tampoco veo bien cómo explicarla. Para el caso, al menos en el de Dick se ve que el tipo apagó la tele y comenzó a sentir esa angustia y esa depresión, idea que dentro del libro cobra un rol más que relevante.

Y del fragmento de película puedo decir que lo elegí porque realmente me gusta mucho esa escena. De hecho, revisé toda una lista de películas y elegí esa escena. Para mí la situación es que Satsuki conoce a Totoro, que hasta entonces sólo lo conocía Mei. Pero además se revelan elementos ocultos de la naturaleza. Sí, esa revelación es para mí la situación, la forma en que la van construyendo (Mei camina sóla y ve las estatuillas, el agua que gotea, el sapo que sale, la noche que llega y la luz que se prende, un encapuchado en bicicleta, el tiempo que pasa lentamente, Mei que se duerme). Todo eso fue a clase. Los textos no los leí pero sí pasamos el fragmento de película. Y también hablamos mucho.

Por eso, desupés de clase creo que de los textos es más clara la situación de ¿Sueñan los andorides...? (Isidore apaga la tele), pero las imágenes que produce el texto de Úrsula y la intensa descripción creo que también, aunque no lo puedo explicar (algo notorio en el cuento es que se le habla al lector. Dice el párrafo anterior: "¿Lo creéis? ¿Aceptáis el festival, la ciudad, la alegría? ¿No? Pues entonces describiré algo más?". Tal vez esto ayude un poquito.).

Y con Mi vecino Tótoro creo que es un encadenamiento de situaciones (salteando algunas): Satsuki y Mei esperan a su padre, Satsuki conoce a Totoro, Satsuki le da un paraguas a Totoro, Satsuki y Mei ven el gato-bus, llega su padre. Lo elegí principalmente por la primera parte, pero no lo corté porque no pude diferenciar las demás (¡y porque las gotas en el paraguas es lo más!).

Finalmente, lo que me queda por decir es que hay situaciones que tienen cosa y situaciones que no la tienen. O que tienen más cosa que otra. Y las "interesantes" son las que tienen mucha cosa (pongo "interesantes" porque la idea de interesante mucho no me gusta, porque si algo puede alegrar o entristecer o producir alguna afección o algún cambio en quien lo mira es porque, para mí, es mucho más que interesante).

Esquicio stop motion

Con este post comienzo a ponerme al día. El último trabajo entregado fue un esquicio de stop motion. A partir de ese tp trabajamos en grupo. Yo estoy con Julieta B. y Diana.

Comenzamos con el trabajo y llevamos algo a una pre-entrega. Acá es cuando comienzo a ponerme al día. En dicha pre-entrega creo que hicimos algo que a mí me interesó mucho. Y muchos dirán que es una estupidez pero la verdad es que me pareció interesante:

El trabajo lo estabamos haciendo con unos muñequitos. En una parte los muñecos se suben a un auto. Para hacer eso lo que hicimos fue acercar los muñecos al auto (a cada paso una foto) y cuando estaban lo suficientmente cerca los sacabamos de la escena. Es algo tonto, muy tonto, pero creo que ese es un ejemplo muy sencillo de lo que decía Campos en la teórica (deconstruir el movimiento, lo importante está "en el medio"). Por un lado, está el movimiento de los muñecos (los muñecos entran al auto) y por otro está cómo fue hecho. En ningún momento los muñecos están dentro del auto (sí, ya se que esto se pasa de elemental) pero es eso lo que se da a entender (y funciona). Realmente es muy raro saber que la operación fue muy sencilla (cuando está muy cerca lo sacamos de la escena) pero en realidad lo que hicimos (porque el conjunto de fotos presentadas de una manera determinada nos lo permitió) fue que un muñeco se suba a un auto.

Insisto en que es algo que cae de maduro, pero algunas cosas parece que son así. Lamento no tener las imágenes para postearlo.

Más tarde cambiamos rotundamente de idea e hicimos la siguente una pieza para la entrega.


Respecto de la proyección final (y a algunas cosas que estuve viendo en YouTube) hubieron muchos trabajos cuya estética estaba relacionada con los videojuegos (en YouTube hay cientos de stop motion relacionados a juegos clásicos y -nota al margen- unos cachos de programas de tv japonesa que hacen un tetris con personas que son excelentes) y otros tantos con la ropa (el nuestro por ejemplo).

lunes, 6 de agosto de 2007

Diario de Phoebe

Anoche me visitó mi hermano y me regaló un disco roto y una gorra de caza con la que dormí. Pero él no tenía que haber estado aquí sino en el colegio. Seguro que lo han echado.
Hoy estoy triste porque mi hermano está triste. Lo quiero mucho y él me quiere a mí tanto como quería a Allie, y por eso me preocupa. Me contó montones de cosas, de lo idiotas que son sus compañeros del colegio y los profesores y los directores, también de sus planes de irse al campo y algo de vigilar niños en un campo de centeno. Espero que no se vaya al campo antes de mi función. Y es raro, dice que eso del centeno es lo que más le gusta, pero no tiene gollete. Es malo que no le guste nada. A él tendría que gustarle algo como a mí, que escribo las historias de Hazle Weatherfield y actúo y estudio. Pero lo único que hace es fumar y tomar alcohol. Y se le huele fatal.
Antes de irse llamó a un profesor suyo para pedirle que le deje pasar unos días en su casa y cuando volvió se puso a llorar sin consuelo, y eso me preocupó más que ninguna otra cosa. Pobre Holden.
También le conté lo de los eructos y la fiebre. Y bailamos y me dijo que cada día bailo mejor.
Espero que papá no lo mate por lo de Pencey, porque eso sí me pondría muy triste porque a Holden lo quiero muchísimo.

Esto es todo por ahora.

Phoebe Weatherfield Caulfield

domingo, 5 de agosto de 2007

Las 10 preguntas

Había dejado las 10 preguntas para cuando termine con el audiovisual, pero cuando lo terminé esto de las preguntas perdió un poco de interés. Sólo quedaron un par...

1. ¿De quién o de qué (si es posible) es el retrato? ¿De Juli, de mí, de lo que es el otro para mí, de todo eso...?

2. ¿Por qué a veces soy tan callado y otras veces no puedo dejar de hablar?

Pero luego las cosas cambiaron. Me doy cuenta que la consigna dice que el audiovisual debe durar como máximo 3 minutos (y yo lo daba por terminado con casi 12 minutos) así que éste es el momento de hacer más preguntas.

3. En esos 12 minutos ¿hay un momento que sea EL retrato de Julieta, que yo lo recorto y cumplo con la consinga, que con eso me las arrgle para hacerlo en 3 minutos o menos (en vez de arriesgar con 9 de más)?

4. ¿Por qué no recordé que debe durar menos de 3 minutos?

5 ¿Me puedo permitir esos 9 minutos que sobran?

6. ¿Hubiera sido diferente si hubiera tenido que retratar a otra persona, o hubiera perseguido un trabajo parecido?

7. ¿Por qué una vez que ya encontré una forma de hacer el trabajo -que me gusta y me interesa- este tema de las preguntas perdió interés?

8. ¿Qué más preguntar?

9. ¿Qué más preguntar?

10. ¿Qué más preguntar?

Audiovisual (3), El otro (12)

La verdad es que hacer este trabajo fue un "de todo un poco" (mal con el trabajo, bien con mi compañera, vueltas de las que sirven, de las que no sirven, ideas que no llegaron al blog, ideas que no prosperaron, cosas que mutaron, etc., etc., etc.), pero una vez llegado a lo de abajo, estoy muy contento (a pesar de todas las críticas que se le puedan hacer).

La versión de la entrega y la versión larga. La larga es la que casi entrego, pero luego me recordaron que la duración no podía ser mayor a 3 minutos, así que tuve editar mucho más. ¿Cuál versión me gusta más? Hoy, la larga. Mañana, no sé.





Y como bonus un autorretrato que surgió.



Muy contento.

jueves, 12 de julio de 2007

El otro (11)








Y también encontré este par, y las reencuadré a gusto.

miércoles, 27 de junio de 2007

lunes, 25 de junio de 2007

El otro (9)

Junto con las fotos de los árboles de algún viejo post, pueden venir estas.









Estas son algunas fotos viejas que tengo. Las dos primeras son de árboles, pero también de cielos. No me acuerdo bien cuándo las saqué, pero pueden ser en una época del año como esta. Las segundas son unos jardines verdes y con flores, y las saqué este verano que pasó, en Córdoba.

Un jardín con flores, ramas de árboles, árboles raros, árboles-furia (los de Pasolini). ¿Qué son? Algunas son cosas lindas, otras son cosas referidas al interés de cada uno. Recuerdan vacaciones, remiten a una forma de vivir. Son cosas comunes, una forma de compartir.

Si una imagen fuera "la base de la montaña", creo que las que más se aproximan son los árboles en movimiento de Pasolini. Me falta viento en Buenos Aires.

Recapitulando: ¿qué cosas tengo?
El compartir. Por ejemplo, compartir hacer este trabajo. Cosas en común y cosas que ambos tenemos pero de formas diferentes. Lo primero que surge cuando uno conoce a alguien. Las actitudes frente a las cosas.
La forma de expresarse de Julieta. Su habla, "la base de la montaña". Y también su lado sencillo, que está en algunas cosas que hace. En fin, el caracter que le veo.

Audiovisual (2) El otro (8)

Este es una versión del audiovisual. Lo primero que se criticó es la mala calidad del sonido.



Para que no se pierda mucho, acá van los subtítulos (ja! mis amigos siempre me dicen que necesito subtítulos. Y sí, es el colmo ponerme a mí como locutor).
1.
J: ¿Qué querés? ¿Té, leche, café con leche, café solo...?
F: Té.
2.
[Es largo, no lo transcribo. Hablamos de lo que vemos en el cuadro]
3.
F: Volvemos a algo que ya hablamos... vamos a hablar algo por 3ra vez. Es lo del secador de pelo. F: ¡Ya te pregunté antes esto! ¡No te voy a preguntar algo por 3ra vez!
J: Puedo repetir todo de nuevo.
F: ¡No, pero la furia que le pusiste la primera vez que te pregunté eso...!
J: ¿La qué?
F: La furia que le pusiste...
J: ¡La furia! Jaja...
F: Sí, sí. Furia...

Si sigo utilizando estos diálogos voy a tener que grabarlos nuevamente. Pienso que a esta versión las imágenes del secador no le aportan un carajo, hay un problema con el tamaño de las imágenes y una parte de sonido entra de forma demasiado brusca.

También tengo los comentarios de Fede de la útlima clase. Me preguntó qué quería contar, y ahí balbuceé un poco. Creo que terminé diciendo "cotidiano" pero por ahí la cosa no camina. Aparte, le dije que quería que el trabajo tuviera un corte medio de entrevista o de documental. Ahí Fede me dijo que entonces lo que tengo es la forma, el cómo contar, pero lo que me falta es el contenido, el qué contar. Incluso si el tema fuera lo cotidiano, lo que falta es el qué de lo cotidiano. Me dió el ejemplo de Munich-Berlín. Lo repito con mis palabras: el director decide hacer el recorrido, realizando un registro cada tantos metros con una toma más bien corta. Eso es el cómo contar. Claro está que la calidad del dispositivo permitió que el contenido registrado cobre el volumen suficiente para que no sólo sea buen trabajo, sino una obra trascendente.

Otra cosa que le dije fue que me llama la atención la forma en la que habla. Me dijo que no es tan excepcional, aunque la idea que me dejó es de que no es tan espectacular. El ejemplo que me dió es el de las terapias de grito. ¿Una punta para tomar? Hay que ver, por ahora tiene poco que ver.

Con esto que me dice Fede ya estoy un poco mareado. Pero creo que lo que Fede me propone es algo que, pienso ahora, es similar al primer intento.

Pero lo mejor me lo dijo Diana. Según ella, en mi trabajo, a Julieta se la ve como una persona sencilla. Interesante hueso. Diana tiene razón. Detrás de "la base de la montaña" hay cosas sencillas. Puede decir que el pabellón 2 es la muerte ("la muerte" con muchísimo enfasis), pero después juega con un corte de tela o escucha el ruido de la servilleta.

He aquí la primera versión. La calidad del audio es la misma.



De esta parte surgieron las siguientes cosas varias cosas. Primero, hay un par de problemas que son la calidad del audio y la calidad de las imágenes. También hay otra cuestión, que es que Julieta no figura.

Lo que rescato. Para mi, el clima que busco (o uno de ellos; en fin, el que me gusta) está en la parte en que charlamos sobre el cuadro. También me interesa como tomo un tema y lo desarrollo en dos partes (como con la vajilla o con los cuadros), pero eso como algo que logré acá y que no veo porqué arrastrarlo al resto del trabajo.

Luego un tema que quedó y sigue en el aire: "la base de la montaña". Eugenia me pregunta "¿qué otras cosas serían "la base de la montaña"?". Luego me dice que lo que me quiso señalar es qué otras cosas de su habla son como "la base de la montaña" (o algo así). Pero yo disparé para otro lado. Me alejé del habla y me puse a buscar cosas visuales que podrían ser catalogadas como "la base de la montaña" o con otras frases similares. Igual sin éxito.

domingo, 10 de junio de 2007

viernes, 8 de junio de 2007

El otro (6)

El otro (5)

Un árbol fotografiado por Julieta y otros fotografiados por mí.



El primero es el de Julieta, y lo sacó mientras me sacaba fotos para este ejercicio. Comentó que le gustan los colores de las hojas en esta estación y también señaló la luz amarilla de la calle, que es parte de lo que genera aquello tan particular de la foto (bueno, eso es lo que recuerdo). El segundo lo saqué en algún momento durante este ejercicio, creyendo que me podría servir de algo (por alguna razón estoy enfrascado en tener una foto de un árbol. En LAC vimos Apuntes para una Orestiada africana y hay algunas tomas de árboles y otras de palmeras y viento, y son cosas que me quedaron dando vueltas para este tp.). El tercero lo saqué hace casi un año, y estaba probando flash + velocidad lenta con la cámara digital.

Algunas conclusiones:
La primera tiene eso que me gustaría probar. La segunda todavía no tiene eso que quiero obtener. La tercera podría ser una foto tomada por Julieta.

Nota:
Estos son los árboles de Pasolini. No voy a explicar su contexto, sólo comento que es muy diferente. Corresponden a dos secuencias de la película.



jueves, 7 de junio de 2007

miércoles, 6 de junio de 2007

El otro (3)

Punteo algunas cosas en que estoy teniendo en cuenta mientras hago este trabajo.

Películas:
Annie Hall (Woody Allen) www.imdb.com/title/tt0075686/
Appunti per un'Orestiade africana (P. P. Pasolini) www.imdb.com/title/tt0066163/
Before sunrise (Richard Linklater) www.imdb.com/title/tt0112471/
La rencontre (Alain Cavalier) www.imdb.com/title/tt0117465/
Me and you and eveyone we know (Miranda July) www.imdb.com/title/tt0415978/

También son interesantes algunos fotologs encontrados al azar.

miércoles, 30 de mayo de 2007

El otro (2), lo que escucho cuando me levanto (1)

El ejercicio continúa. Por un lado, hay que sacar fotos del otro, pero esto queda para otro post. Por otro, se nos encomendó que escribamos un texto a partir de los sonidos que escuchamos cuando nos levantamos.

Sonidos domingo:
Escucho pájaros, un ruido proveniente del techo (y producido por el mismo techo), un ruido muy lejano de autos, perros que ladran a lo lejos. Estoy solo, en silencio. Puedo concentramte más. Escucho mi respiración, el roce de las sábanas cuando me muevo. Tomo el cuaderno para registrar esto. El cuaderno está junto a unos apuntes y la bosa donde estaban los apuntes. Escucho el ruido de la bolsa. Ahora también el roce del lápiz sobre el papel. Alguien sale del baño, que está junto a mi cuarto, oigo la puerta. También escucho un avión, y como hice sonar mis dedos, los escucho. Mi concentración es mayor. El sonido de las sábanas y mi respiración es terrible.
Ya estoy levantado. Abro la ventana y rechina. Una vez abierta, los perros y los autos se oyen más fuerte. Además, también escucho el viento que mueve los árboles...

Sonidos lunes:
Escucho el despertador del celular. Lo odio profundamente. Justo alguien cierra una puerta en casa. Supongo que es la del baño, pero todavía no estoy completamente despierto. También un murmullo de autos, la panamericana, y un perro que ladra, pero esta vez solo. Prendo la luz, el switch. Un pájaro canta. Nuevamente el roce de las sábanas, mi respiración, el lápiz sobre el papel. Apoyo el cuaderno en la mesita de luz, dando un muy suave golpe. Me visto y corro las cortinas (¿qué sonidos?). Oigo más pájaros, mis pasos, la puerta de mi cuarto.
La Micha maúlla en la ventana de la cocina. Es insoportable. ¡Dios, qué tortura! (igual no la pienso dejar entrar, al menos no por ahora). Escucho el tic-tac del reloj, el agua cayendo suavemente en el fondo de la pava y luego sobre el agua, y sobre la pileta; el rechinar de la esponja en la taza (mi taza estaba sucia). Luego el suave "sss" de la pava en el fuego, el desliz de un cajón, el golpetear de los cubiertos...

Algunas notas:
Matar a la gata, reventar el celular.
¿Porqué el techo hace ruido?
Prestar atención a los sonidos, estar concentrado, hace que escuche o que preste atención a cosas por lo general no escucho. ¿Quién presta atención a su respiración si no está teniendo un ataque de asma?
Los ruidos que escucho cuando estoy concentrado en escuchar ruidos no me despiertan.

Conclusiones:
Leer el texto de Julieta me ayudó bastante a plantear el futuro de este TP. Aparte, su texto es completamente diferente del mio, su despertar también.

Por ahora no tengo nada más para decir.

jueves, 24 de mayo de 2007

Fragmento de texto (1) El otro (1)

Primera aproximación al trabajo El otro. Seleccionamos un fragmento de un texto, una descripción, tal vez un retrato. En mi caso pertenece a El castillo de los destinos cruzados, de Ítalo Calvino. Se trata de una cena en la que los comensales, que no se conocen y que han perdido el habla, relatan sus historias a partir de los dibujos de las cartas, comenzando por una carta en la que quien cuenta su historia puede decir "este soy yo".