lunes, 25 de junio de 2007

Audiovisual (2) El otro (8)

Este es una versión del audiovisual. Lo primero que se criticó es la mala calidad del sonido.



Para que no se pierda mucho, acá van los subtítulos (ja! mis amigos siempre me dicen que necesito subtítulos. Y sí, es el colmo ponerme a mí como locutor).
1.
J: ¿Qué querés? ¿Té, leche, café con leche, café solo...?
F: Té.
2.
[Es largo, no lo transcribo. Hablamos de lo que vemos en el cuadro]
3.
F: Volvemos a algo que ya hablamos... vamos a hablar algo por 3ra vez. Es lo del secador de pelo. F: ¡Ya te pregunté antes esto! ¡No te voy a preguntar algo por 3ra vez!
J: Puedo repetir todo de nuevo.
F: ¡No, pero la furia que le pusiste la primera vez que te pregunté eso...!
J: ¿La qué?
F: La furia que le pusiste...
J: ¡La furia! Jaja...
F: Sí, sí. Furia...

Si sigo utilizando estos diálogos voy a tener que grabarlos nuevamente. Pienso que a esta versión las imágenes del secador no le aportan un carajo, hay un problema con el tamaño de las imágenes y una parte de sonido entra de forma demasiado brusca.

También tengo los comentarios de Fede de la útlima clase. Me preguntó qué quería contar, y ahí balbuceé un poco. Creo que terminé diciendo "cotidiano" pero por ahí la cosa no camina. Aparte, le dije que quería que el trabajo tuviera un corte medio de entrevista o de documental. Ahí Fede me dijo que entonces lo que tengo es la forma, el cómo contar, pero lo que me falta es el contenido, el qué contar. Incluso si el tema fuera lo cotidiano, lo que falta es el qué de lo cotidiano. Me dió el ejemplo de Munich-Berlín. Lo repito con mis palabras: el director decide hacer el recorrido, realizando un registro cada tantos metros con una toma más bien corta. Eso es el cómo contar. Claro está que la calidad del dispositivo permitió que el contenido registrado cobre el volumen suficiente para que no sólo sea buen trabajo, sino una obra trascendente.

Otra cosa que le dije fue que me llama la atención la forma en la que habla. Me dijo que no es tan excepcional, aunque la idea que me dejó es de que no es tan espectacular. El ejemplo que me dió es el de las terapias de grito. ¿Una punta para tomar? Hay que ver, por ahora tiene poco que ver.

Con esto que me dice Fede ya estoy un poco mareado. Pero creo que lo que Fede me propone es algo que, pienso ahora, es similar al primer intento.

Pero lo mejor me lo dijo Diana. Según ella, en mi trabajo, a Julieta se la ve como una persona sencilla. Interesante hueso. Diana tiene razón. Detrás de "la base de la montaña" hay cosas sencillas. Puede decir que el pabellón 2 es la muerte ("la muerte" con muchísimo enfasis), pero después juega con un corte de tela o escucha el ruido de la servilleta.

He aquí la primera versión. La calidad del audio es la misma.



De esta parte surgieron las siguientes cosas varias cosas. Primero, hay un par de problemas que son la calidad del audio y la calidad de las imágenes. También hay otra cuestión, que es que Julieta no figura.

Lo que rescato. Para mi, el clima que busco (o uno de ellos; en fin, el que me gusta) está en la parte en que charlamos sobre el cuadro. También me interesa como tomo un tema y lo desarrollo en dos partes (como con la vajilla o con los cuadros), pero eso como algo que logré acá y que no veo porqué arrastrarlo al resto del trabajo.

Luego un tema que quedó y sigue en el aire: "la base de la montaña". Eugenia me pregunta "¿qué otras cosas serían "la base de la montaña"?". Luego me dice que lo que me quiso señalar es qué otras cosas de su habla son como "la base de la montaña" (o algo así). Pero yo disparé para otro lado. Me alejé del habla y me puse a buscar cosas visuales que podrían ser catalogadas como "la base de la montaña" o con otras frases similares. Igual sin éxito.

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